¿Cuánto puedo pedir de hipoteca según mi sueldo?

Una de las primeras preguntas que se hace cualquier persona al pensar en comprar una vivienda es cuánto dinero le puede prestar el banco. Aunque el precio del piso es importante, la respuesta real depende sobre todo de tu sueldo, tus gastos mensuales y tu nivel de endeudamiento.

Los bancos no solo miran cuánto ganas, sino también cuánto puedes pagar cada mes sin poner en riesgo tu economía. Por eso, entender cómo calculan la cantidad máxima de hipoteca es clave antes de empezar a buscar vivienda.

En este artículo te explico de forma clara cómo se calcula, qué reglas usan los bancos y cómo puedes estimar tú mismo cuánto podrías pedir.

La regla básica: el 30%–35% de tus ingresos

La mayoría de bancos en España aplican una regla bastante clara:

  • La cuota mensual de la hipoteca no debería superar el 30% o 35% de tus ingresos netos mensuales.

Esto significa que, después de impuestos, la suma de todos tus préstamos (hipoteca, coche, etc.) no debería superar ese porcentaje.

Ejemplo sencillo

Si ganas 1.500 € al mes netos:

  • 30% de 1.500 € = 450 €
  • 35% de 1.500 € = 525 €

– Esto significa que tu hipoteca debería estar aproximadamente entre 450 € y 525 € al mes.

A partir de esa cuota mensual, el banco calcula cuánto dinero total puede prestarte según el plazo y el tipo de interés.

Cómo convierte el banco tu sueldo en hipoteca

El banco no piensa en “cuánto ganas en total”, sino en “cuánto puedes pagar cada mes durante muchos años”.

Para hacer el cálculo, utiliza tres factores:

1. Ingresos mensuales

Tu sueldo neto es la base del cálculo. Cuanto más estable sea (contrato fijo, ingresos regulares), mejor.


2. Gastos y deuda

El banco también mira:

  • Préstamos personales
  • Financiación de coche
  • Tarjetas de crédito
  • Otros gastos fijos

Todo esto reduce la cantidad que puedes destinar a la hipoteca.


3. Plazo de la hipoteca

Cuanto más largo sea el plazo (20, 25 o 30 años), menor será la cuota mensual, y por tanto más dinero podrás pedir.

Ejemplo completo de cálculo

Vamos a ver un caso realista:

  • Sueldo neto: 1.800 € al mes
  • Gastos fijos: 200 €
  • Límite del 35% de endeudamiento

Paso 1: capacidad mensual

1.800 € × 35% = 630 € máximo para hipoteca

Paso 2: restar gastos

630 € − 200 € = 430 € disponibles para hipoteca

👉 Cuota máxima aproximada: 430 € al mes

Paso 3: estimar hipoteca total

Con una hipoteca a 25–30 años y un interés medio, esa cuota podría equivaler aproximadamente a:

👉 Entre 90.000 € y 110.000 € de hipoteca

Esto es una estimación, pero ayuda a entender cómo funciona el cálculo.

Factores que pueden aumentar lo que puedes pedirFactores que reducen la hipoteca
1. Contrato indefinido
Un contrato fijo transmite estabilidad y reduce el riesgo.
Contratos temporales o inestables
2. Ahorros importantes
Si tienes ahorros para la entrada y gastos (normalmente 30% del precio de la vivienda), el banco te verá como un perfil más seguro.
Muchos gastos mensuales
3. Sin deudas previas
No tener préstamos activos aumenta tu capacidad de endeudamiento.
Uso elevado de tarjetas de crédito
4. Buen historial financiero
No tener impagos ni problemas con créditos anteriores mejora mucho tu perfil.
Falta de ahorro inicial
5. Ingresos altos o pareja
Si solicitas la hipoteca con otra persona, se suman los ingresos y aumenta la capacidad total.
Edad cercana a la jubilación (reduce el plazo posible)

Cuánto dinero necesitas realmente para comprar una casa

Es importante entender algo clave: el banco no suele financiar el 100% del precio de la vivienda.

Normalmente:

  • 80% del valor de la vivienda → lo pone el banco
  • 20% → lo debes aportar tú
  • 10% adicional → gastos (impuestos, notaría, registro…)

En total, necesitas aproximadamente un 30% del precio en ahorros.

CONSEJO IMPORTANTE

Antes de decidir cuánto puedes pedir, no te fijes solo en lo que el banco te ofrece. Es muy importante analizar cuánto puedes pagar cómodamente cada mes.

Un error muy común es pedir el máximo posible que permite el banco. Esto puede parecer atractivo al principio, pero puede convertirse en un problema si suben los tipos de interés o cambian tus ingresos.

Lo ideal es que la cuota de la hipoteca no te impida vivir con tranquilidad ni te deje sin margen para ahorrar o imprevistos.